Testimoniales

La experiencia de haber acompañado a algunos grupos durante el desarrollo del NOBI 2018 permitió detectar una ventana de oportunidades para crear puentes entre las llamadas ciencias duras y/o tecnológicas y las ciencias sociales. En particular, porque podemos incidir a diferentes niveles y grados. Uno de ellos es en la formación de recursos humanos, pues, desde nuestro campo de conocimiento, podemos crear algunos módulos en los cursos que impartimos, en que además de la enseñanza de metodologías y herramientas de investigación de corte cualitativo (como las utilizadas en la antropología social), podamos orientar como combinarlas con la metodología I-Corps, utilizada en el NOBI.

Así, desde nuestro propio campo de formación científica podríamos enriquecer la enseñanza al transmitir a nuestros estudiantes una manera diferente de acercarse a la realidad -de forma más estructurada- y comprometida, al hacerles ver el beneficio de llevar a cabo investigación aplicada en la que se detecten problemas sociales y a la vez se generen soluciones factibles, siempre a partir de la perspectiva de los propios grupos sociales con los que trabajamos. Esto redundaría en aportes y en un mayor compromiso no solo en un campo del saber específico sino también en la sociedad.

Dra. Elizabeth Juárez Cerdi –
Profesor Investigador de El Colegio de Michoacán, A.C.


¿Cómo  podemos confiar en lo que funciona hoy funcionará mañana, si no salimos del edificio? Esa fue la primera pregunta a la que me enfrenté al iniciar mi participación al programa  NoBI Bajío. La experiencia como líder emprendedor y el  salir del laboratorio, someter a prueba la idea de concepto de la propuesta con diferentes usuarios de la cadena de valor, el aprender a escuchar realmente, fue un gran reto para cada integrante del equipo. Sobre todo el hecho de aceptar la crítica hacia la idea de una forma objetiva. 

En lo personal fue aprender a trabajar bajo mucha presión y en tiempos reducidos, hacer redes de trabajo con otras instituciones, tomar lo mejor de cada observación por parte de los mentores y los instructores. Sobre todo fue entender que el cambio no es pérdida, por el contrario es una nueva oportunidad para el desarrollo de nuevas ideas.

A pesar de que al final nuestra decisión fue un no Go. La metodología I-Corps, hoy en día me ha proporcionado herramientas para la vida profesional, que cambian la forma de hacer, ahora desde una creatividad enfocada y más profunda, con un propósito innovador y realmente funcional. Es salir de lo conocido y aprender a generar redes de colaboración interdisciplinarias, para fortalecer los proyectos a desarrollar, y permear una cultura innovadora en el desarrollo de la ciencia y tecnología del país, y así lograr una verdadera economía del conocimiento. 

No sólo es un cambio de visión en lo profesional, también es en lo personal. Desde fortalecer la resiliencia, es reconocer y abrazar los miedos, para poder ver con otros ojos la vida. Pero sobre todo, el mayor aprendizaje es el hecho de que equivocarse no es lo peligroso, lo realmente peligroso es perder la lección y casarte con las ideas limitantes.

Salir del edificio es pasar a la acción a través de la empatía, es hacer que las cosas sucedan y no se queden en papel.

María Olimpia Alonso Pérez –
Auxiliar de Investigación en El Colegio de Michoacán, A.c.
Líder Emprendedor


En lo personal la metodología I-Cops me ha permitido tener en consideración durante la etapa de planteamiento de mis proyectos de investigación si puede existir un segmento de clientes ya sea en la industria o en la sociedad que puedan adquirir los productos que se deriven de éste, con el objetivo de llevar los resultados de la investigación a un modelo de negocio que permita validar el potencial comercial de los desarrollos tecnológicos, ampliándose mi enfoque más allá del quehacer dentro del laboratorio. 

En lo particular, debido a que me encuentro impartiendo materias a nivel ingeniería, donde el principal enfoque es apoyar a los estudiantes para  que identifiquen los problemas o necesidades del mercado, que les permita ofrecer soluciones tecnológicas basadas en los requerimientos de éste, la metodología la encuentro aplicando como tema transversal en la mayoría de los cursos que imparto con el objetivo de fomentar en los estudiantes el esquema de comercialización tecnológica o generación de empresas alrededor de los proyectos que emprendan con el objetivo de que trabajen sobre soluciones que permitan generar modelos de negocio sólidos con mayor probabilidad de éxito e identificarán la ruta crítica que les permita decidir los pasos siguientes en el desarrollo, maduración o comercialización de sus tecnologías a partir de nivel de madurez tecnológica basada en el TRL en la que se encuentre el desarrollo de su proyecto.

Dr. Gerardo Loreto
Profesor en el Instituto Tecnológico de Uruapan
Investigador Principal


Cuando veo el programa en retrospectiva resaltan algunos aspectos que, durante el proceso, por la carga propia del programa y de las responsabilidades individuales no las aprecie. Comienzo por comentar que hubo varios aspectos que voy a listar sin que esto represente algún orden preferencial:

1. La formulación de la propuesta del sector de cliente. De la cual resalto que personalmente conocía muy poco sobre la definición más “consciente” sobre las implicaciones que este aspecto representa para las demás secciones del canvas, iniciando por la propuesta de valor.

2. La definición de la propuesta de valor para cada segmento de mercado. La novedad en este aspecto para mi es que se consideró como una hipótesis que había que validar a través de las entrevistas. En este aspecto lo que resulta un tanto subjetiva (sobre todo cuando uno tiene en mente que estábamos trabajando de acuerdo con una metodología) es que los pivotes pueden ocurrir en cualquier momento después de “cierto número” de entrevistas.

3. Los canales de comunicación. Cambiaron debido a que inicialmente consideramos medios digitales para llegar al mercado potencial, sin embargo, a través de las entrevistas nos dimos cuenta que el agricultor, aun los de segunda o tercera generación, o los productores con grado académico afín a la agricultura, no toman decisiones basados en información digital.

4. Cuando hacemos una retrospectiva de la información relacionada con la preocupación o problemas de los productores, la gran mayoría comento que los hongos y las plagas. Un aspecto que llama la atención es que “en parte” lo resuelven enviando una fotografía al asesor agronómico independiente o de la agroquímica. ¡¡¡La detección es una actividad que se puede automatizar, habría que pensar el modelo de negocio y validar!!!

El programa me brindó cierta claridad sobre como iniciar la estructuración del canvas. Tengo ahora presente que por cada segmento de cliente debe haber un canvas, por consiguiente, una propuesta de valor. Lo mismo que ahora cuento con más herramientas para la obtención de información a través de entrevistas con la finalidad de validar e invalidar hipótesis, sin embargo considero que para ciertos aspectos del canvas todavía tendría dificultad para elaborar hipótesis, quizás por que requiero dedicar más tiempo de análisis y reflexión (o formarme en esos temas) sobre todo en aspectos que en algún momento formarán parte de un modelo de negocio para una empresa de base tecnológica, por ejemplo: modelo de ingresos (¿se propone y se valida hasta que se implemente?), socios clave (cómo los valido sin hablar de la tecnología), por mencionar algunos.

Respecto a emprender un nuevo proyecto cuento con herramientas, que, aunque hay que perfeccionar su uso, podría considerar que el inicio será con una perspectiva diferente: necesidad/problema – insight – idea. Una de las herramientas que me hace falta mejorar es la de etnografía, para realizar mejores entrevistas. Lo mismo que debo poner más atención en la redacción y comprobación de hipótesis de negocios.

En lo personal no me generó ningún conflicto ceder el control de las actividades al líder emprendedor. Debo admitir que de haber conocido mejor las características del programa y de lo que implicaba en términos de tiempo, desplazamientos, actividades hubiera procurado conformar un equipo con condiciones personales del LE y la EA más favorables (lugar de residencia, actividades extraescolares, quizás un tanto las habilidades). Esto se debe a que el LE pertenece a una comunidad muy pequeña con dificultades de acceso a la información, necesidad de trabajar por las tardes y fines de semana para sostener sus estudios. El caso de la EA es que tiene también que generar su propio ingreso para pagarse sus estudios. Esta no es ninguna justificación, al final ambos estudiantes se apropiaron en la medidad de su esfuerzo de la metodología y de la experiencia. Al final esta situación fue mucho más demandante para mi, pero en la misma medida enriquecedora, solo lamento un poco el no haber tenido más tiempo para el análisis y la reflexión durante el proceso.

Por ultimo, y esto no es lo más importante, tampoco nubla ni el aprendizaje ni la experiencia adquirida pero quiero compartirlo, quizás como área de oportunidad:

1. Las sesiones en línea no favorecen la interacción sobre todo en la parte de la presentación y retroalimentación. Si las entrevistas deben ser presenciales por que favorecen diferentes aspectos durante la interacción, considero que las presentaciones también deberían de serlo.

2. En las horas de oficina presenciales algunas veces se fue muy estricto con el tiempo de inicio y finalización, pero hacia los equipos, esa exigencia no siempre fue adoptada por los asesores.

No me resta más que agradecer el enorme esfuerzo realizado por el comité organizador, los lideres de educación, lideres institucionales y todo el personal de apoyo … mi sincero reconocimiento a todos ustedes.

 Omar Jehovani López Orozco
Profesor Instituto de Apatzingán
Investigador Principal.